Al comparar las pruebas a favor y en contra de la existencia de Dios, podemos concluir que se necesita más fe para ser ateo que para ser cristiano.

La evidencia empírica, forense y filosófica respalda mejor el cristianismo y contradice el ateísmo. Algunos ejemplos:

  • La ciencia dice que el universo surgió de la nada. O bien algo lo causó (visión cristiana) o surgió sin causa alguna (visión atea).
  • La forma de vida más simple contiene información equivalente a miles de enciclopedias. O alguien inteligente la diseñó (visión cristiana) o fuerzas naturales sin inteligencia la formaron por accidente (visión atea).
  • Se profetizó cientos de años antes que, en un tiempo y lugar específicos, nacería un hombre de un linaje particular, que sería Dios mismo. También se anunció que sufriría de una manera específica y moriría en una hora determinada para salvar al mundo del pecado.
    • Años después, testigos oculares afirmaron haber conocido a un hombre que cumplió todas estas profecías.
    • Estos testigos sufrieron persecución y muerte sin retractarse de su testimonio, cuando podrían haberse salvado simplemente negándolo.
    • Miles de personas creyeron después de presenciar estos eventos o escuchar sobre ellos, y la fe cristiana se expandió rápidamente.
    • La historia y la arqueología confirman estos hechos.

Los cristianos ven la mano de Dios detrás de todo esto. En cambio, los ateos deben tener una fe considerable para explicar todas estas profecías, eventos, testimonios, el sacrificio de los testigos, el origen de la iglesia cristiana y la evidencia histórica y arqueológica.

Referencias

No tengo suficiente fe para ser ateo