Todas las Cosmovisiones religiosas requieren un grado de fe, ya que somos seres limitados y no poseemos el conocimiento absoluto para probar con certeza la existencia de Dios. Vivimos en un mundo de probabilidades, por lo que cualquier afirmación sobre Dios podría ser falsa.
Cada punto de vista debe presentar evidencias que respalden sus creencias. Cuantas más evidencias existan, menos fe se necesita para creer.